Aceite limpiador de la línea Zero Pore, pensado como primer paso de la doble limpieza coreana. A diferencia de un limpiador común, trabaja sobre lo que el agua no puede disolver: el sebo endurecido dentro del poro, el protector solar y el maquillaje resistente.
Los puntos negros se forman cuando el sebo queda atrapado en el poro y se oxida al contacto con el aire. El agua y el jabón no lo sacan porque la grasa no se disuelve en agua: se disuelve en aceite. Por eso el primer paso de cualquier rutina que apunte a los puntos negros tiene que ser un aceite limpiador. Este ablanda ese contenido para que salga con la limpieza, en lugar de tener que apretarlo.
Con el rostro seco y las manos secas, aplicá dos o tres pulsaciones y masajeá durante un minuto completo, insistiendo en la nariz. Agregá un poco de agua tibia y seguí masajeando hasta que el aceite se vuelva blanco. Enjuagá bien. Después usá tu limpiador en gel o espuma.
Piel con puntos negros y poros obstruidos. Imprescindible para quien usa protector solar o maquillaje todos los días.